1 ene. 2010

Roberto Juarroz

Gracias Gabi Otero por este aporte.

Siempre estamos en el comienzo
pero casi siempre cegamos el comienzo
con la superchería de ser alguna cosa
o el simulacro carnavalesco de crecer.

Y solamente el comienzo nos consuela
del árido abandono que es la vida
El comienzo de un signo, de una rosa,
de un color
El comienzo de dios.

Sí, la vida no es más que un comienzo.
También dormir, tropezar,
desandar un camino,
detenerse en un rostro,
pensar,
encender una lámpara.
Y por cierto apagarla.

Hasta dios no es más que un comienzo.

Roberto Juarroz.-

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